Verano raruno
Este mal tiempo en el comienzo de verano, el chiquitillo con los pitidos en el pecho, que se retrasa el ponerle la vacuna y estamos pendientes del cuándo, que no podemos salir ni a la piscina para que el niño no se enfríe, que, que, que….
Y ya, por fín, le han podido vacunar!, y yo siento un alivio que ni os imagináis.



