"Duele mucho, duele muchooooo!"
Hace
unos días, mi peque se dio un golpazo en la cabeza, por enésima vez. Se cayó de
espaldas, estaba de pie en un banco, y….catapún!, golpazo que te crio. Se quedó
medio atontado, y paliducho, pero a los 3 segundos se puso a llorar como un
energúmeno diciendo: “duele mucho, duele
muchooooooo!”. Yo he de reconocer que soy un poco aprensiva (aunque a veces
voy de dura, durísima), y ante la duda, lo llevé al médico.
A
todo esto, su hermano mayor lloraba del disgusto, que me ha salido muy sensible,
yo me aguantaba las lágrimas por vergüenza, y porque soy dura, durísima ;)
La
pediatra le hacía preguntas, y el chico contestaba coherentemente, parece que no se ha quedado tonto! (pensaba
yo para mis adentros). Luego el reconocimiento de siempre: orejas, boca, pecho
y tripilla; un palito de regalo y para casa. De premio nos llevamos ibuprofeno
para el dolor, y despertarlo a las 4 de la mañana.
Si,
si, ahora lo cuento muy alegremente, pero realmente me he asustado.
En
la web de Ser Padres he encontrado esta información, muy interesante: