Pobre “Chucho guau”, con cara de pena se nos ha quedado el peluche del chiquitillo…
Después de la operación rescate del trastero, “Chucho guau” había vuelto a nuestro hogar.
No tengo muchos peluches por casa, por el tema de la alergia a los ácaros, así que de vez en cuando, hacemos cambios, subimos unos y bajamos otros, y nuevamente se ilusionan y emocionan.
Me pasa como con los calcetines, que la lavadora se los come, o qué se yo!.
Con los botones de las batas del cole, también es todo un misterio, porque después de bien lavaditas las batas, en el momento que voy a plancharlas, a última hora del domingo, es cuando me doy cuenta de que falta algún botón.
Y a esas horas, a buscar botón de repuesto y coserlo .